Trabajar en una obra no es tarea fácil, por ello hay que ser muy precavidos y cuidadosos dentro de la zona de acción. Por ello, cada día existen más empresas dedicadas a las instalaciones de elementos de seguridad en obras y todo tipo de trabajos relacionados. Este tipo de precauciones pueden estar relacionados tanto con las acciones en las alturas como a trabajos interiores o sobre techo.

 

En este sentido, hay ciertas recomendaciones que se aconsejan en lo que al trabajo sobre techo se refiere. Por ejemplo, el operario ha de llevar siempre el cinturón y arnés de seguridad puesto, igual que ocurre con los guantes y los zapatos de suela antideslizante. Por decirlo de alguna manera, se trata del uniforme que todo operario debe llevar en cada día de trabajo.

Junto a esta protección individual, también deben de contar con elementos que les acompañen y que, principalmente, les sirva de ayuda y les aporte una mayor seguridad. Es el caso de las escaleras de aluminio (habitualmente de sólo un cuerpo), apoyo fundamental en la subida a los tejados y tejas. Junto a ellas, el operario también contará con los tablones de abarco, elemento que se asegura en los propios peldaños de las escaleras para así poder conseguir un mejor y mayor desplazamiento del operario sobre las tejas. Es importante recordar que en ningún momento el obrero ha de permanecer en contacto directo sobre las tejas o podrá sufrir una caída letal. En el caso de los techos inclinados, las escaleras se asegurarán con elementos como correas o diagonales.

 

PROTECCIÓN DE VESTUARIO DEL OPERARIO

 

Junto a estas protecciones globales en lo que a trabajo con los techos se refiere, también cabe prestar atención a la protección que cada operario ha de portar consigo mismo. La ropa de trabajo, lejos de tratarse simplemente de un elemento diferenciador respecto a quien trabaja dentro de la obra y quien resulta un agente externo, resulta de vital importancia como elemento de protección.

 

La señalización visual de la ropa de trabajo ejerce las mismas funciones que los colores elegidos por los supermercados para sus uniformes o los focos y luces que encontramos tanto en farolas públicas como en faros de automóviles. Por ello, las cintas de material reflectivo son indispensables así como las camisas de largas mangas, los pantalones de tejido de alta densidad o los uniformes impermeables en caso de lluvias. La protección contra las descargas eléctricas también han de ser cubiertas.