Tener una impresora en casa o en la oficina da mucha comodidad ya que cuando necesitamos imprimir un documento, que puede ser en el momento menos pensado, no tenemos que salir a la calle y buscar una copistería que esté más o menos cerca para imprimir nuestros documentos.

El problema de las impresoras, especialmente las que son láser, es que requieren un mantenimiento preventivo y correctivo bastante regular si quieres que se mantengan en un nivel óptimo de funcionamiento. Con los recortes en las grandes empresas ya no hay informáticos propios que comprueben estos dispositivos regularmente ni nadie responsable de comprar cartuchos de tinta y otro tipo de consumibles por lo que estos dispositivos se convierten en los grandes olvidados de las empresas hasta que dan algún problema de grandes dimensiones.

PRINCIPALES PROBLEMAS Y MANTENIMIENTO DE IMPRESORAS.

Cuando se trabaja en un oficina con al menos un par de impresoras multifunción es recomendable hacer al menos 2 paseos al día por ambas para comprobar que todo está en correcto estado, ya que las impresoras suelen dar problemas bastante a menudo y suelen requerir cambio de consumibles cada poco para mantenerse en óptimo estado.

Estas son algunas de las acciones de mantenimiento correctivo/preventivo que hay que realizar en las impresoras.

  1. Se debe comprobar a diario el estado de los tóners, si el tóner está al 5% de tinta es el momento perfecto para ir preparando un tóner de sustitución, pues tarde o temprano tocará sustituirlo.
  2. Se debe comprobar al menos 2 veces al día que el número de folios es abundante, tener la impresora con folios suficientes evitará que nadie más toque en las bandejas de folios y desconfiguren el tamaño.
  3. Revisar cada cierto tiempo el estado de los tóneres residuales. Los tóneres residuales son tóneres donde se almacena el polvo residual del proceso de impresión por láser. Cuando el tóner residual se llena es necesario sustituirlo por otro vacío y encargarse de reciclar el lleno.
  4. Se debe limpiar con un paño húmedo la zona donde se introducen los tóneres, ya que el tóner residual almacena la mayor parte del polvo de tinta pero hay una pequeña cantidad que puede salirse fuera y ensuciar la impresora pudiendo generar problemas en un futuro.
  5. Revisar cada cierto tiempo que no haya papeles atascados. Es una avería muy común, puede ser que por varios motivos un folio se quede atascado en el tambor o en alguno de los rodamientos, hay que desmontar lo que sea necesario y extraerlo para poder seguir utilizando la impresora. Si el problema se repite en la misma sección a menudo es conveniente sustituir el tambor o el rodamiento de esa zona.

Como podéis ver, el mantenimiento de una impresora no es cosa menor, por lo que siempre debe haber personal cualificado comprobando el correcto funcionamiento de las impresoras para que siempre estén en óptimo estado de uso.