Comprar software de segunda mano se ha vuelto uno de los negocios más considerables que está surgiendo últimamente, debido a que el software no es un producto agotable, sino que por su naturaleza esté no se desgasta, sino que permanece, lo que hace que podamos usar una y otra vez el mismo software, por lo tanto, es un negocio bastante prometedor.

La venta de estos se realizar a través de contratos (Licencias) con el proveedor original, quien es el creador del software; ahora bien, hay empresas que se han encargado de comprar todo tipo de licencias software y revenderlas a un mejor precio, ofreciendo la misma calidad del servicio prestado por el proveedor original, siendo más accesible para el usuario, aunque resulte una desventaja para el creador de estos programas.

¿Es legal revender estas licencias?

Este tipo de venta de software de segunda mano que está surgiendo, ha sido mucho más sobresaliente en Europa, puesto que las compañías pioneras en esta área son originarias del continente antiguo.

Aunque aún está en discusiones diversos aspectos, sobre estos tipos de ventas de software de segunda mano, El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha declarado en sentencias recientes que este tipo de ventas está permitido, y que no se toman como plagio, independientemente de la forma en que fue adquirido el software, otorgando a favor de las empresas como UsedSoft, De pronto, entre otras, el permiso para realizar este tipo de contratos.

Sim embargo la sentencia ha dejado claro, que existen límites en cuanto a la venta de software de segunda mano, tales como que la licencia no puede ser dividida y vendida por separado; y, que el vendedor de este software deberá destruir la copia que tenga una vez que la venda, otorgando el uso completo de software al nuevo adquirente.

En ese sentido, se debe entender que lo vendido no es un copia creada por cualquier otro programador, sino que deben venderse aquellas originales compradas al el proveedor original.

¿La del Tribunal de Justicia de la Unión Europea favorece a quién?

Si bien es cierto, que es un gran paso en cuanto a la venta de software de segunda mano, su aplicabilidad es limitada, por cuanto solo favorece a la Unión Europea, de hecho esta práctica resulta ilegal en varios países de América, ya que va en contra de los derechos de autor, y de los tratados internacionales en los cuales están suscritos aquellos países.