Encantados quedamos con la idea de un Live Action de Aladdín, pero ¿qué tanto se apega a la versión animada? Si quieres descubrirlo, presta atención, que aquí te traemos las diferencias.

Diferencias entre la versión animada y el Live Action de Aladdín.

El vestuario.

Ya era algo que se le había criticado a Disney en su momento, pero es que ¿notaron que Aladdín anda sin camisa? ¿sólo con un chaleco? ¿o que Jazmín enseña el ombligo?

Debemos recordar que la cultura en la que se desarrolla dicha película y la época harían de eso algo totalmente impensable.

Jafar no persigue a Jazmín.

En la versión animada veíamos a Jazmín huir de Jafar, corriendo en el mercado y así como Aladdín conoce realmente a este poderoso enemigo. En el Live Action esto no se da.

¡Dalia no existe!

La leal, hilarante y algo despistada doncella de la princesa, Dalia, en la versión animada no existe. Resulta que ella es una ampliación que empleó Disney para este 2019, al igual que el príncipe Anders, que sólo aparece para que nos burlemos de sus increíbles intentos de cortejar a Jazmín.

El genio.

Y no hablamos de que no sea azul todo el rato, sino que aparece más en su forma humana que en su versión, digamos “mágica”, cosa que es frecuente en la versión animada.

Sin contar que al final decide que tendrá una mujer, será humano y hasta lo vemos con esposa e hijos.

El brazalete.

En la versión animada la presencia de la madre de Jazmín no es tan fuerte ni se asoma en sus primeros minutos, cosas que sí pasa en esta nueva entrega.

¿La canción de Jazmín?

¿Notaron que la princesa, cuando es derrocado del poder su padre, canta su propia canción de puro girl power? Esto jamás sucede en la versión animada.

Esto sin contar, claro que, aunque Jazmín en la versión animada era muy valiente, aquí se destaca como una mujer culta, inteligente, astuta, informada en varias cuestiones políticas.

¡Se vuelve sultana!

Resulta que en la nueva entrega con personas reales los conflictos de Jazmín con su padre por poder ser sultana son más ambiciosos y se relacionan con las reglas del reino.

Pero es ella también la que quiere convertirse en sultán ¡y al final lo logra!

El loro.

Lago, el loro de Jafar no es la versión parlanchina y quejosa de la versión animada que tanto nos gustó. Aquí, sólo grazna un par de veces y en tono sarcástico ¡una lástima!

Como habrás visto, las diferencias pueden ser sutiles o marcadas, pero en cualquier caso, te invitanos a decirnos en los comentarios que te pareció este Live Action de Aladdín.