Con la irrupción de la biomasa y con los pellets en concreto en el mercado energético español muchas personas han sustituido sus antiguas calderas de carbón o sus calderas de gasóleo o gas natural por calderas de pellets.

Para que las calderas de biomasa funcionen es necesario alimentarlas con un combustible óptimo para ello, en este caso con pellets, aunque también se pueden alimentar con otros tipos de biomasa. Para tener pellets con los que alimentar nuestra caldera podemos optar o bien por comprar los pellets a distribuidores autorizados presentes tanto a nivel de tienda física como en tiendas online como es el caso de http://www.carbonverde.es/.

La alternativa es fabricar nuestros propios pellets caseros. Los pellets se pueden hacer con materiales fáciles de obtener como ramas, paja, cáscaras de frutos o cortezas de los árboles, aunque los pellets de mejor calidad son los hechos con pino silvestre. Para la producción industrial se suele utilizar hueso de oliva, madera de pino o sarmiento de vid. En las granjas se usan sobre todo las sobras de todo tipo para fabricar los pellets.

PROCESO DE FABRICACIÓN DE PELLETS:

Para fabricar los pellets  hay que seguir el siguiente proceso:

  1. Reducir el tamaño de los materiales de fabricación de pellets como las ramas, la paja, etc a un tamaño en el que sea más fácil compactarlo
  2. Secar la materia prima y reducir su humedad al menos un 10%, cuanto menos humedad más energía tendrá el pellet en su interior. El proceso de secado debe hacerse a baja temperatura para que no se queme.
  3. Mezclar las materias primas con agua para compactarlas. Gracias al agua conseguimos que se unan entre sí y podemos compactarlas a la presión que sea necesaria.
  4. Realizar el prensado de las materias primas a alta temperatura y presión, cuanto más alta sea la temperatura y la presión (sin que se destruya)  mayor es la calidad del pellet
  5. Seleccionar y descartar los trozos que no valen. Hay que separar los trozos de madera no compactados, los pellets defectuosos o aquellos trozos que puedan dañar nuestra caldera. Una vez hecho esto se deben seleccionar los pellets de mejor calidad para empaquetarlos
  6. Empaquetar los mejores pellets en paquetes de plástico  heterogéneos que sean fáciles de almacenar y asegurarse así de que no se humedezcan.

Está claro que es más fácil comprar los pellets que fabricarlos y no disponemos normalmente de la maquinaria necesaria para fabricar los pellets en casa, pero si podéis hacerlo podéis ahorraros un buen dinero con la fabricación.