Si quieres tener una piscina en tu jardín para disfrutar de un refrescante chapuzón el próximo verano, no hace falta que te compliques mucho la vida. Instala simplemente una prefabricada. Es mucho más fácil de lo que piensas.

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Tienes muchos modelos (y cada día salen más) de tipos de materiales para todas las dimensiones de piscinas. Siempre encontrarás una cuyas dimensiones se ajusten exactamente al lugar donde deseas instalarla.

Si deseas construir una piscina en hormigón armado, ahí ya se empieza a complicar el tema. Necesitas tener conocimientos de construcción y albañilería, de lo contrario pronto aparecerán fisuras por las que escapará el agua disgregando los muros, con los problemas que corrosión interna que verás en http://www.aparejadorencoruna.com , donde aparecen los daños que la humedad causa a un cerramiento (de cemento o ladrillo), y que luego resulta difícil de reparar.

Pasos para tener una piscina

En ese caso, lo primero que debes hacer es contratar a un albañil profesional, y encargar el proyecto, o su revisión, a un arquitecto o aparejador.

Otra cosa es que emplees elementos prefabricados para la construcción de la piscina. De esa manera solo tendrás que conectar los elementos modulares de manera que encajen todos entre sí. Así garantizarás su impermeabilidad y estanqueidad, e incluso tendrás una garantía por parte del fabricante del material.

¿Cuál es el tipo de piscina prefabricada más barata que puedes instalar? Las de tipo circular prefabricadas de acero o aluminio, que incorporan un revestimiento de vinilo plástico. Su diámetro de 6 metros y sus 1,50 metros de profundidad hacen que sean fáciles de ubicar en cualquier rincón. Y su construcción nunca te parecerá algo inasumible.

Si por el contrario, tienes un jardín con formas rectangulares y quieres que tu piscina también lo sea para aprovechar al máximo la superficie, puedes informarte sobre las piscinas de acero revestidas de vinilo. O incluso de madera, con el mismo revestimiento impermeable plástico. Eso sí, la estructura siempre debe descansar sobre una base firme de hormigón.

Con frecuencia se adosa el estanque de agua al lateral de una fachada de tu vivienda. Es importante que dispongas de una lámina aislante impermeable, por la zona exterior de la pared, para que el agua no ascienda por capilaridad ni acceda de ningún otro modo al interior de tu vivienda.

Si estás dudando entre construir una piscina enterrada en el suelo o colocar una sobre él, mi sugerencia es que te decidas por esta última solución. Porque será fácil de mantener, de limpiar, y de mover si algún día necesitas disponer de esa superficie sobre la que apoya. De esa manera no habrá riesgo de que nadie caiga a su interior si juega o corre a su alrededor. Cosa que sí sucede con las piscinas enterradas en el suelo.